Llevo más de 25 años inmerso en el mundo de las inversiones y la creación de proyectos (incluso cuando me desvié para escribir una novela que acabó siendo un bestseller, la sensación seguía siendo la de levantar una startup desde cero).
Crear algo de la nada es duro. Muy duro. Lo he vivido en primera persona varias veces. Luego pensé que invertir sería más sencillo y divertido: me convertí en inversor en fondos ajenos, lancé un venture builder, una incubadora, una aceleradora y varios vehículos de inversión propios. Me equivoqué de nuevo. Invertir es igual de exigente. Gestionar el dinero propio —y mucho más el de otros— pesa como una losa, y encontrar oportunidades realmente excepcionales es un reto constante. Lo peor es que, en ocasiones, las encuentras… pero la puerta se cierra porque no formas parte del círculo adecuado.
Tenía que existir una forma mejor.
Por eso decidí rodearme de personas notablemente más inteligentes y brillantes que yo, y así empezó a tomar forma la idea de 007i.
El concepto es sencillo pero transformador: un espacio privado y sin conflictos de interés donde una comunidad diversa —no solo inversores con décadas de experiencia, sino profesionales con conocimiento profundo en sectores concretos— pueda compartir oportunidades alternativas de alto calibre, aprender unos de otros y acceder colectivamente a operaciones que suelen estar reservadas a grandes instituciones o redes exclusivas. Y, naturalmente, coinvertir en ellas de manera fiscalmente eficiente.
Lo que hace especial a este club es precisamente esa comunidad: cada miembro aporta algo único, ya sea trayectoria en inversión, expertise técnico en un área específica, acceso a redes particulares o una visión fresca sobre tendencias emergentes. Esa suma de perspectivas es lo que permite descubrir y validar oportunidades que un solo individuo difícilmente podría encontrar.
En un entorno de inversión tan volátil como el actual —donde todo puede cambiar de un día para otro y la disrupción tecnológica avanza a una velocidad vertiginosa—, contar con esta inteligencia colectiva es más crucial que nunca. La inteligencia artificial está en el centro de esta revolución: va a reconfigurar por completo cómo se crean empresas, se producen contenidos, se gestionan activos y se ejecutan estrategias financieras. Estamos apenas en los primeros capítulos de un cambio que tocará todas las industrias.
Por eso mi enfoque personal está en clases de activos alternativos donde el impacto de la IA es más profundo y las oportunidades más atractivas: startups de IA y tecnología profunda que están construyendo las herramientas que cambiarán cómo trabajamos y vivimos; proyectos en contenidos y audiovisual que aprovechan la IA para generar producciones a escala y con calidad sin precedentes; inversiones en real estate internacional en mercados premium, con estrategias que combinan rentabilidad atractiva y protección inflacionaria; y fondos y estrategias de trading cuantitativo que emplean modelos avanzados de machine learning para generar alpha consistente en entornos líquidos.
Pero no quiero limitarme solo a estas áreas. Estoy convencido de que hay muchas otras oportunidades alternativas fascinantes por descubrir, y para eso esta comunidad es absolutamente clave: la diversidad de experiencias y conocimientos de todos vosotros me permite identificar, validar y acceder a deals excepcionales que de otro modo serían inalcanzables.
007i es el fruto de muchos años de experiencia, de lecciones duras aprendidas y, sobre todo, de la colaboración de mentes brillantes que hoy forman esta comunidad.
Os invito a disfrutar de este espacio, a aportar lo que cada uno sabe mejor y a convertirnos, juntos, en auténticos "agentes con licencia para el éxito".
Un abrazo fuerte,
Jesus Fernandez